Descubren evidencia de que drogas psicodélicas causan un mayor estado de consciencia

Descubren evidencia de que drogas psicodélicas causan un mayor estado de consciencia

¿Podemos realmente elevar nuestro cerebro a algún tipo de estado superior de conciencia? Una nueva investigación sugiere que podría ser posible – los científicos han visto evidencia de un aumento sostenido y previamente no observado en la diversidad de la señal neural en personas bajo la influencia de drogas psicodélicas.

La diversidad de señales neuronales es un signo de lo compleja que es la actividad en nuestro cerebro: cuando estamos despiertos, la diversidad es mayor que cuando estamos dormidos. Así que los resultados son evidencia temprana de que podría haber un nuevo estado de ánimo que nuestros cerebros podrían ser capaces de alcanzar.

Investigadores de la Universidad de Sussex en el Reino Unido dicen que están cautelosamente entusiasmados con los hallazgos, que por primera vez muestran una mayor diversidad de señales neurales.

«Este hallazgo muestra que el cerebro bajo el estado de sustancias psicodélicas se comporta de manera muy diferente de lo normal», explica uno de los miembros del equipo, Anil Seth.

«Durante el estado psicodélico, la actividad eléctrica del cerebro es menos predecible y menos integrada que durante la vigilia consciente normal – medida por la diversidad de la señal global».

En la imagen de abajo, el rojo indica más actividad neuronal.

Crédito: University of Sussex

La diversidad de la señal neural se ha estudiado antes, pero usualmente en estados de conciencia menos activos y más predecibles, como en las personas que están dormidas o en estado vegetativo.

Para este estudio, los científicos volvieron a analizar los datos recogidos en experimentos anteriores por el Imperial College de Londres y la Universidad de Cardiff en el Reino Unido, donde los voluntarios recibieron psilocibina, ketamina o LSD.

La diversidad de señales neuronales de los participantes fue consistentemente mayor en los tres psicodélicos, según la última investigación, que utilizó la tecnología de imagen cerebral para medir los diminutos campos magnéticos generados por el cerebro.

También mostraron que las conexiones cerebrales eran más aleatorias, lo que se ajusta a la aleatoriedad de pensamiento.

Por ahora los científicos están deseosos de enfatizar que no piensan que este nuevo estado de conciencia sea mejor, o que todos debemos estar agregando drogas psicodélicas a nuestra dieta – pero parece que hay algo diferente que vale la pena estudiar.

Eventualmente, estos hallazgos podrían ayudar a desarrollar fármacos para controlar condiciones mentales como la depresión, dicen los investigadores.

«Se encontraron cambios similares en la diversidad de señales para los tres fármacos, a pesar de su farmacología muy diferente, es muy llamativo y también tranquilizador que los resultados son robustos y repetibles», dice uno de los investigadores, Suresh Muthukumaraswamy, de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda.

El estudio también nos da una visión adicional de la relación entre lo consciente que somos y de lo que realmente somos conscientes – una nuevo área de investigación que los científicos están comenzando a explorar.

Estos hallazgos también podrían mejorar la comprensión de cómo las alucinaciones aparecen en los que toman drogas psicodélicas, y por qué estos fármacos a menudo se asocian con explosiones repentinas en la creatividad.

«La gente suele decir que experimenta discernimiento bajo estas drogas – y cuando esto ocurre en un contexto terapéutico, puede predecir resultados positivos», dice Robin Carhart-Harris del Imperial College de Londres, quien trabajó tanto en los estudios anteriores como en los actuales.

La investigación ha sido publicada en Scientific Reports.

Científicos desconcertados ante hallazgo de cientos de misteriosos túneles en Brasil

Científicos desconcertados ante hallazgo de cientos de misteriosos túneles en Brasil

Uno de los muchos túneles que se han descubierto en Brasil. Crédito: Heinrich T. Frank

Los estudios han determinado que estos túneles laberínticos poseen más de 10.000 años de antigüedad y que no habrían sido excavados por el ser humano, sino por una especie ya extinta

Tal como habíamos informado hace unas semanas, el hallazgo de centenares de túneles de más de 70 centímetros de altura ha causado un gran desconcierto entre los investigadores. Ahora, el investigador Heinrich Theodor Frank, geólogo de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Brasil, se encuentra investigando este hecho junto aun equipo, luego de haberse encontrado cara a cara con uno de estos extraños túneles.

Era viernes por la tarde, mientras Heinrich Theodor Frank, tenía prisa por llegar a casa mientras conducía por una carretera nacional de Novo Hamburgo. En un terreno en construcción vio un agujero de un metro de altura que despertó su curiosidad, pero tenía prisa y no pudo detenerse. Unas pocas semanas después volvió a pasar por el mismo lugar con su familia, se paró y les pidió que esperaran un momento en el coche. «Comprobé que era un túnel, de unos 70 centímetros de altura y de unos pocos metros de longitud. El interior estaba lleno de arañazos», explica Theodor Frank a National Geographic. «Cuando llegué a casa busqué una explicación por internet, pero no encontré nada. Desde entonces he oído decir que los túneles son enormes hormigueros o que fueron creados por indios, jesuitas, esclavos, revolucionarios e incluso por osos. También hay quien habla de una gran serpiente mitológica», asegura.

Se desconoce la función de los túneles: puede que tuvieran una finalidad isotérmica, para escapar de la sequía y del calor que había en el exterior.

Se desconoce la función de los túneles: puede que tuvieran una finalidad isotérmica, para escapar de la sequía y del calor que había en el exterior. Crédito: Heinrich T. Frank

Theodor Frank envió unas fotografías a Marcelo Rasteiro, un miembro de la Sociedad Brasileña de Espeleología, quien le respondió enviándole un artículo sobre las paleomadrigueras, que son túneles excavados por cualquier tipo de organismo vivo en cualquier era geológica: «Por ejemplo un gusano en el Cámbrico, un molusco en el Mesozoico o una rata en el Pleistoceno». Frank forma parte de un equipo (el Proyecto Paleotocas) que está investigando estas extrañas cavidades recientemente descubiertas, las paleomadrigueras más grandes del mundo.

¿Quién excavó esos terroríficos túneles de trazado laberíntico, con sus paredes cubiertas de arañazos?

«Cuando exploras las madrigueras a veces tienes el presentimiento de que hay una criatura esperándote tras la próxima curva, como si fuera la guarida de un animal prehistórico», expresa en un artículo que ha publicado Discover sobre el tema. «Ciertamente no las crearon los humanos. Los indígenas que vivían en Brasil antes de la llegada de los europeos no conocían el hierro y, por tanto, no tenían herramientas para excavar las duras rocas en las que están excavados estos túneles», comenta a National Geographic.

Muchos de los túneles están llenos de arañazos.

Muchos de los túneles están llenos de arañazos. Crédito: Heinrich T. Frank

En Brasil hay cientos de paleomadrigueras de este tipo en los estados de Río Grande del Sur y Santa Catarina, aunque muchas están completamente llenas de sedimentos que se acumularon tras su abandono, pero aún se distinguen las entradas de forma circular o elíptica.

El geólogo Amilcar Adamy, del Servicio Geológico de Brasil, ha confirmado el hallazgo de un gran complejo de túneles de 600 metros de longitud en el estado de Rondonia. «En países vecinos como Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia hemos detectado unas pocas cuevas que también podrían ser paleomadrigueras. En Argentina hay muchas de ellas, principalmente en los acantilados de la costa atlántica, en Mar del Plata», revela Frank.

Las paredes y los techos de muchos túneles están lisos seguramente debido a la fricción del pelaje de los antiguos animales que habitaron los túneles.

Las paredes y los techos de muchos túneles están lisos seguramente debido a la fricción del pelaje de los antiguos animales que habitaron los túneles. Crédito Heinrich T. Frank

«Los candidatos que habitaron estos túneles son los armadillos gigantes y los perezosos terrestres. El armadillo gigante más grande tiene una anchura corporal de 80 centímetros, mientras que los túneles alcanzan anchuras de 1,4 metros y, además, el techo está lleno de arañazos. Personalmente creo que fueron excavados por los perezosos terrestres, un grupo de mamíferos que se extinguió en esa zona hace unos 10.000 años», sostiene.

Crédito: discovermagazine.com

«Hay túneles grandes de hasta dos metros de altura y cuatro metros de anchura que indudablemente fueron excavados por perezosos. No sabemos las especies concretas, pero seguramente las mayores (los megaterios y los eremoterios) eran demasiado grandes como para excavar», añade. «Tampoco sabemos cuál era la función de las paleomadrigueras, quizá el clima sea una explicación: era más seco y caluroso que el de hoy y los túneles eran isotérmicos. Pero difícilmente esto pueda explicar el complejo sistema de túneles de varios centenares de metros de longitud, probablemente habitados por grupos de perezosos o armadillos. Los techos y las paredes de muchos túneles están pulidas, seguramente debido a la fricción del pelaje de los animales durante décadas o incluso durante siglos», concluye.

Crece la preocupación ante la gran cantidad de basura espacial: 750.000 objetos mayores a 1 cm

Crece la preocupación ante la enorme cantidad de basura espacial: 750.000 objetos

El director de la Agencia Espacial Europea ha confirmado la veracidad de este preocupante hecho. Jan Wörner, afirmó que existen más de 750.000 partículas de al menos un centímetro merodeando la órbita terrestre.

Producto de las 6 décadas de logros y fracasos durante la exploración espacial, existe hoy en la órbita de nuestro planeta una gran cantidad de basura cósmica, que podría llegar a niveles críticos. Así lo han dado a conocer este martes los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA)

El directivo realizó estas declaraciones en la séptima conferencia sobre basura espacial que se celebra desde el 18 hasta el 21 de abril en el centro de control de operaciones de la ESA en Darmstadt (Alemania), para abordar los daños que causa la basura espacial y las formas de evitarla y retirarla.

«Estamos muy preocupados», señala el director de Operaciones de la ESA, Rolf Densing, quien ha llamado a todos los involucrados a tratar este problema y ha destacado que este caso «puede ser solucionado solo de manera global».

El monitoreo realizado por los especialistas de la ESA muestra una cantidad inimaginable de objetos cósmicos sin utilizar orbitando la Tierra y que han resumido en:

  • Alrededor de 5.000 objetos mayores a 1 metro.
  • Unos 20.000 elementos mayores a 10 centímetros.
  • Cerca de 750.000 objetos de alrededor de 1 centímetro, a los que han denominado «balas voladoras».
  • Más de 150 millones de objetos pequeños pero mayores a 1 milímetro.
  • Este hecho incrementa el riesgo de colisión de una nave espacial, que se desplaza a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora y podría ocasionar un serio daño a la aeronave.

El equipo de la basura espacial de la ESA tiene semanalmente una alerta de alto riesgo, lo que da como resultado una o dos maniobras anuales en cada satélite para evitar colisiones. Actualmente son monitoreados unos 18.000 objetos, pero solo el 7 por ciento de ellos son satélites operacionales y la mayoría del resto son fragmentos que proceden de choques.

No sería la primera vez en que dos objetos artificiales colisionen en el espacio. En 2013, el primer satélite ecuatoriano —Pegaso— chocó contra los restos de un cohete soviético y quedó inutilizable, mientras que en 2009 dos satélites de comunicaciones —el Iridium 33 estadounidense y el Kosmos-2251 ruso— colisionaron entre sí.

Descubren un exoplaneta similar a la Tierra y gran candidato para soportar vida extraterrestre

Hallan un nuevo planeta similar a la Tierra que podría albergar vida extraterrestre

«Este es el exoplaneta más emocionante que he visto en la última década», dice el investigador principal Jason Dittmann del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica.

«No podríamos tener un mejor destino para realizar una de las más grandes misiones de la ciencia – en busca de evidencia de vida fuera de la Tierra.»

LHS 1140b es lo que se llama una supertierra – un planeta con más masa que la Tierra. En este caso, el exoplaneta tiene una masa aproximada siete veces mayor que la Tierra, pero posee sólo 1,4 veces su tamaño – lo que el equipo atribuye a una densidad mucho mayor, es probable que conste de un núcleo de hierro denso.

Pero lo que hace LHS 1140b tan intrigante para su posterior análisis no es su tamaño o masa – es el hecho de que orbita dentro de la zona habitable de su estrella, una enana roja tenue llamada LHS 1140, situada en la constelación Cetus.

Impresión artística del exoplaneta rocoso recién descubierto, LHS 1140b que se encuentra en la zona habitable que rodea su estrella 'enana roja'. El planeta pesa aproximadamente 6,6 veces la masa de la Tierra y se muestra pasando por delante de su estrella.

Impresión artística del exoplaneta rocoso recién descubierto, LHS 1140b que se encuentra en la zona habitable que rodea su estrella ‘enana roja’. El planeta pesa aproximadamente 6,6 veces la masa de la Tierra y se muestra pasando por delante de su estrella. Crédito: M. Weiss/CfA

LHS 1140b está en realidad 10 veces más cerca de su estrella que la Tierra del Sol – y considerando que la estrella LHS 1140 es también significativamente más fría y menos brillante que el Sol, esto significa que el exoplaneta no quedaría frito por la proximidad; y probablemente solo recibiría sólo la mitad de la luz que la Tierra recibe del Sol.

«Las actuales condiciones de la enana roja son particularmente favorables», dice un miembro del equipo, el astrónomo Nicola Astudillo-Defru del Observatorio de Ginebra en Suiza.

«LHS 1140 gira más lentamente y emite menos radiación de alta energía que otras estrellas de baja masa similares.»

Eso es importante porque la cantidad de calor y la luz procedente de la estrella no es tan caliente por lo que el agua líquida podría existir en la superficie planetaria – algo que es esencial para la vida tal como la conocemos.

Los investigadores detectaron el exoplaneta LHS 1140b utilizando el European Southern Observatory’s (ESO) HARPS instrument ubicado en el Observatorio de La Silla en Chile.

Se estima que el exoplaneta posee 5 mil millones de años, y puede no haber sido siempre tan hospitalario – lo más probable es que la estrella enana roja cuando era más joven pudo haber sido más volátil, lo que podría haber despojado de agua a la atmósfera de LHS 1140b, si es que alguna vez tuvo una.

El equipo tiene la esperanza sin embargo que el planeta pueda haber retenido o recuperado una atmósfera, tal vez al atrapar el vapor generado por los océanos de magma que pueden haber hervido en la superficie en su pasado distante.

Para ayudar a verificar esta hipótesis, el equipo tiene la intención de estudiar más a fondo el planeta con el telescopio espacial Hubble y próximamente con el Extremely Large Telescope de ESO, que se finalizará en 2024.

Representación artística. Crédito: ESO/spaceengine.org

Por supuesto, no es el único mundo distante con el que los astrónomos se encuentran enormemente motivados en los últimos tiempos. Este mismo mes, los científicos anunciaron la detección de una atmósfera alrededor de otra supertierra llamada Gliese 1132b.

Sin embargo, no podemos festejar aún el descubrimiento de un «planeta con vida extraterrestre», pues a pesar de que estos exoplanetas lejanos ofrezcan señales prometedoras de habitabilidad, no es la confirmación de que exista vida hasta que sepamos mucho más.

Pero no podemos dejar de entusiasmarnos al escuchar comentarios de investigadores como el siguiente:

«El sistema de LHS 1140 podría llegar a ser un objetivo aún más importante para el futuro que otros planetas descubiertos anteriormente, como TRAPPIST–1», explicaron dos miembros del equipo, Xavier Delfosse y Xavier Bonfils del Centre for Scientific Research.

«¡Este año ha sido extraordinario para los descubrimientos de exoplanetas!”

Este descubrimiento ha sido publicado en al revista Nature.