Científicos desconcertados ante hallazgo de cientos de misteriosos túneles en Brasil

Científicos desconcertados ante hallazgo de cientos de misteriosos túneles en Brasil

Uno de los muchos túneles que se han descubierto en Brasil. Crédito: Heinrich T. Frank

Los estudios han determinado que estos túneles laberínticos poseen más de 10.000 años de antigüedad y que no habrían sido excavados por el ser humano, sino por una especie ya extinta

Tal como habíamos informado hace unas semanas, el hallazgo de centenares de túneles de más de 70 centímetros de altura ha causado un gran desconcierto entre los investigadores. Ahora, el investigador Heinrich Theodor Frank, geólogo de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Brasil, se encuentra investigando este hecho junto aun equipo, luego de haberse encontrado cara a cara con uno de estos extraños túneles.

Era viernes por la tarde, mientras Heinrich Theodor Frank, tenía prisa por llegar a casa mientras conducía por una carretera nacional de Novo Hamburgo. En un terreno en construcción vio un agujero de un metro de altura que despertó su curiosidad, pero tenía prisa y no pudo detenerse. Unas pocas semanas después volvió a pasar por el mismo lugar con su familia, se paró y les pidió que esperaran un momento en el coche. «Comprobé que era un túnel, de unos 70 centímetros de altura y de unos pocos metros de longitud. El interior estaba lleno de arañazos», explica Theodor Frank a National Geographic. «Cuando llegué a casa busqué una explicación por internet, pero no encontré nada. Desde entonces he oído decir que los túneles son enormes hormigueros o que fueron creados por indios, jesuitas, esclavos, revolucionarios e incluso por osos. También hay quien habla de una gran serpiente mitológica», asegura.

Se desconoce la función de los túneles: puede que tuvieran una finalidad isotérmica, para escapar de la sequía y del calor que había en el exterior.

Se desconoce la función de los túneles: puede que tuvieran una finalidad isotérmica, para escapar de la sequía y del calor que había en el exterior. Crédito: Heinrich T. Frank

Theodor Frank envió unas fotografías a Marcelo Rasteiro, un miembro de la Sociedad Brasileña de Espeleología, quien le respondió enviándole un artículo sobre las paleomadrigueras, que son túneles excavados por cualquier tipo de organismo vivo en cualquier era geológica: «Por ejemplo un gusano en el Cámbrico, un molusco en el Mesozoico o una rata en el Pleistoceno». Frank forma parte de un equipo (el Proyecto Paleotocas) que está investigando estas extrañas cavidades recientemente descubiertas, las paleomadrigueras más grandes del mundo.

¿Quién excavó esos terroríficos túneles de trazado laberíntico, con sus paredes cubiertas de arañazos?

«Cuando exploras las madrigueras a veces tienes el presentimiento de que hay una criatura esperándote tras la próxima curva, como si fuera la guarida de un animal prehistórico», expresa en un artículo que ha publicado Discover sobre el tema. «Ciertamente no las crearon los humanos. Los indígenas que vivían en Brasil antes de la llegada de los europeos no conocían el hierro y, por tanto, no tenían herramientas para excavar las duras rocas en las que están excavados estos túneles», comenta a National Geographic.

Muchos de los túneles están llenos de arañazos.

Muchos de los túneles están llenos de arañazos. Crédito: Heinrich T. Frank

En Brasil hay cientos de paleomadrigueras de este tipo en los estados de Río Grande del Sur y Santa Catarina, aunque muchas están completamente llenas de sedimentos que se acumularon tras su abandono, pero aún se distinguen las entradas de forma circular o elíptica.

El geólogo Amilcar Adamy, del Servicio Geológico de Brasil, ha confirmado el hallazgo de un gran complejo de túneles de 600 metros de longitud en el estado de Rondonia. «En países vecinos como Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia hemos detectado unas pocas cuevas que también podrían ser paleomadrigueras. En Argentina hay muchas de ellas, principalmente en los acantilados de la costa atlántica, en Mar del Plata», revela Frank.

Las paredes y los techos de muchos túneles están lisos seguramente debido a la fricción del pelaje de los antiguos animales que habitaron los túneles.

Las paredes y los techos de muchos túneles están lisos seguramente debido a la fricción del pelaje de los antiguos animales que habitaron los túneles. Crédito Heinrich T. Frank

«Los candidatos que habitaron estos túneles son los armadillos gigantes y los perezosos terrestres. El armadillo gigante más grande tiene una anchura corporal de 80 centímetros, mientras que los túneles alcanzan anchuras de 1,4 metros y, además, el techo está lleno de arañazos. Personalmente creo que fueron excavados por los perezosos terrestres, un grupo de mamíferos que se extinguió en esa zona hace unos 10.000 años», sostiene.

Crédito: discovermagazine.com

«Hay túneles grandes de hasta dos metros de altura y cuatro metros de anchura que indudablemente fueron excavados por perezosos. No sabemos las especies concretas, pero seguramente las mayores (los megaterios y los eremoterios) eran demasiado grandes como para excavar», añade. «Tampoco sabemos cuál era la función de las paleomadrigueras, quizá el clima sea una explicación: era más seco y caluroso que el de hoy y los túneles eran isotérmicos. Pero difícilmente esto pueda explicar el complejo sistema de túneles de varios centenares de metros de longitud, probablemente habitados por grupos de perezosos o armadillos. Los techos y las paredes de muchos túneles están pulidas, seguramente debido a la fricción del pelaje de los animales durante décadas o incluso durante siglos», concluye.

Científicos desconcertados ante hallazgo de cientos de misteriosos túneles en Brasil

Científicos desconcertados ante hallazgo de cientos de misteriosos túneles en Brasil

Uno de los muchos túneles que se han descubierto en Brasil. Crédito: Heinrich T. Frank

Los estudios han determinado que estos túneles laberínticos poseen más de 10.000 años de antigüedad y que no habrían sido excavados por el ser humano, sino por una especie ya extinta

Tal como habíamos informado hace unas semanas, el hallazgo de centenares de túneles de más de 70 centímetros de altura ha causado un gran desconcierto entre los investigadores. Ahora, el investigador Heinrich Theodor Frank, geólogo de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Brasil, se encuentra investigando este hecho junto aun equipo, luego de haberse encontrado cara a cara con uno de estos extraños túneles.

Era viernes por la tarde, mientras Heinrich Theodor Frank, tenía prisa por llegar a casa mientras conducía por una carretera nacional de Novo Hamburgo. En un terreno en construcción vio un agujero de un metro de altura que despertó su curiosidad, pero tenía prisa y no pudo detenerse. Unas pocas semanas después volvió a pasar por el mismo lugar con su familia, se paró y les pidió que esperaran un momento en el coche. «Comprobé que era un túnel, de unos 70 centímetros de altura y de unos pocos metros de longitud. El interior estaba lleno de arañazos», explica Theodor Frank a National Geographic. «Cuando llegué a casa busqué una explicación por internet, pero no encontré nada. Desde entonces he oído decir que los túneles son enormes hormigueros o que fueron creados por indios, jesuitas, esclavos, revolucionarios e incluso por osos. También hay quien habla de una gran serpiente mitológica», asegura.

Se desconoce la función de los túneles: puede que tuvieran una finalidad isotérmica, para escapar de la sequía y del calor que había en el exterior.

Se desconoce la función de los túneles: puede que tuvieran una finalidad isotérmica, para escapar de la sequía y del calor que había en el exterior. Crédito: Heinrich T. Frank

Theodor Frank envió unas fotografías a Marcelo Rasteiro, un miembro de la Sociedad Brasileña de Espeleología, quien le respondió enviándole un artículo sobre las paleomadrigueras, que son túneles excavados por cualquier tipo de organismo vivo en cualquier era geológica: «Por ejemplo un gusano en el Cámbrico, un molusco en el Mesozoico o una rata en el Pleistoceno». Frank forma parte de un equipo (el Proyecto Paleotocas) que está investigando estas extrañas cavidades recientemente descubiertas, las paleomadrigueras más grandes del mundo.

¿Quién excavó esos terroríficos túneles de trazado laberíntico, con sus paredes cubiertas de arañazos?

«Cuando exploras las madrigueras a veces tienes el presentimiento de que hay una criatura esperándote tras la próxima curva, como si fuera la guarida de un animal prehistórico», expresa en un artículo que ha publicado Discover sobre el tema. «Ciertamente no las crearon los humanos. Los indígenas que vivían en Brasil antes de la llegada de los europeos no conocían el hierro y, por tanto, no tenían herramientas para excavar las duras rocas en las que están excavados estos túneles», comenta a National Geographic.

Muchos de los túneles están llenos de arañazos.

Muchos de los túneles están llenos de arañazos. Crédito: Heinrich T. Frank

En Brasil hay cientos de paleomadrigueras de este tipo en los estados de Río Grande del Sur y Santa Catarina, aunque muchas están completamente llenas de sedimentos que se acumularon tras su abandono, pero aún se distinguen las entradas de forma circular o elíptica.

El geólogo Amilcar Adamy, del Servicio Geológico de Brasil, ha confirmado el hallazgo de un gran complejo de túneles de 600 metros de longitud en el estado de Rondonia. «En países vecinos como Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia hemos detectado unas pocas cuevas que también podrían ser paleomadrigueras. En Argentina hay muchas de ellas, principalmente en los acantilados de la costa atlántica, en Mar del Plata», revela Frank.

Las paredes y los techos de muchos túneles están lisos seguramente debido a la fricción del pelaje de los antiguos animales que habitaron los túneles.

Las paredes y los techos de muchos túneles están lisos seguramente debido a la fricción del pelaje de los antiguos animales que habitaron los túneles. Crédito Heinrich T. Frank

«Los candidatos que habitaron estos túneles son los armadillos gigantes y los perezosos terrestres. El armadillo gigante más grande tiene una anchura corporal de 80 centímetros, mientras que los túneles alcanzan anchuras de 1,4 metros y, además, el techo está lleno de arañazos. Personalmente creo que fueron excavados por los perezosos terrestres, un grupo de mamíferos que se extinguió en esa zona hace unos 10.000 años», sostiene.

Crédito: discovermagazine.com

«Hay túneles grandes de hasta dos metros de altura y cuatro metros de anchura que indudablemente fueron excavados por perezosos. No sabemos las especies concretas, pero seguramente las mayores (los megaterios y los eremoterios) eran demasiado grandes como para excavar», añade. «Tampoco sabemos cuál era la función de las paleomadrigueras, quizá el clima sea una explicación: era más seco y caluroso que el de hoy y los túneles eran isotérmicos. Pero difícilmente esto pueda explicar el complejo sistema de túneles de varios centenares de metros de longitud, probablemente habitados por grupos de perezosos o armadillos. Los techos y las paredes de muchos túneles están pulidas, seguramente debido a la fricción del pelaje de los animales durante décadas o incluso durante siglos», concluye.

Estos colosales túneles en Sudamérica no fueron construidos por humanos

Estos colosales túneles en Sudamérica no fueron construidos por humanos

Investigadores han encontrado colosales túneles en América del Sur que son tan grandes y están tan bien construidos, que podría pensarse que fueron realizados por humanos cavando un pasadizo a través del bosque.

Resulta que son mucho más antiguos de lo que parecen; se calcula que tienen por lo menos de 8.000 a 10.000 años de antigüedad, y ningún proceso geológico conocido puede explicarlos. Sin embargo existen marcas de garra enormes en las paredes y los techos. Debido a esto piensa que una especie extinta de perezoso de tierra gigante está detrás de por lo menos algunos de estos gigantescos túneles descubiertos o palaeoburrows.

«No sabía que existían una especie de palaeoburrows», dijo el investigador principal del último estudio, Heinrich Frank de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, en Brasil a Discover Magazine.

«Soy un geólogo, un profesor, y nunca había oído hablar de ellos.»

Los investigadores han sabido de estos túneles desde al menos la década de 1930, pero en ese entonces, se consideró que eran algún tipo de estructura arqueológica o restos de cuevas talladas por nuestros antiguos antepasados, tal vez.

Ya en el año 2010, el geólogo Amilcar Adamy del Instituto Geológico Brasileño decidió investigar los rumores de una peculiar cueva en el estado de Rondonia, al noroeste del país.

Crédito: Amilcar Adamy

La estructura era enorme, y sigue siendo el palaeoburrow más grande conocido en el Amazonas, y es dos veces el tamaño del segundo más grande palaeburrow existente en Brasil.

Adamy había ido a investigar el túnel, decidido a atribuirlo a algún tipo de proceso geológico, pero una vez que lo vio con sus propios ojos, no podía pensar que algún proceso natural pudiera crear una estructura tan deliberada.

«Nunca había visto nada parecido», dijo Adamy. «Realmente me llamó la atención, no parecía natural.»

Unos años después, Frank encontró su propia extraña cueva, a miles de kilómetros de distancia en la ciudad de Novo Hamburgo. Una vez que supo qué buscar, encontró cientos de ellas esparcidas por el paisaje brasileño.

Actualmente hay más de 1.500 palaeoburrows conocidos que se han encontrado solo en el sur y sureste de Brasil, y parece haber dos tipos diferentes: los más pequeños, que alcanzan hasta 1,5 metros de diámetro; y los más grandes, que pueden estirarse hasta 2 metros de altura y 4 metros de ancho.

No fue hasta que Frank empezó a subir dentro de ellos que se dio cuenta de la extensión de estos túneles, que pueden extenderse hasta 100 metros, y ocasionalmente se ramifican en cámaras separadas.

Cuando alzó la vista hacia el techo, obtuvo su primera gran pista sobre lo que podría estar detrás de su construcción – señales en las superficies de granito, basalto y piedra arenisca, que ha identificado como las marcas de una enorme y antigua criatura.

«La mayoría consisten en surcos largos y poco profundos paralelos entre sí, agrupados y aparentemente producidos por dos o tres garras», explicó Frank y su equipo en un artículo de 2016.

«Estos surcos son en su mayoría lisos, pero algunos irregulares pueden haber sido producidos por garras rotas.»

Crédito: Heinrich Frank

El descubrimiento pareció responder a una de las preguntas de larga data en paleontología con respecto a la antigua megafauna que vagó por el planeta durante la época del Pleistoceno, desde hace unos 2.5 millones de años hasta hace 11.700 años: ¿Dónde estaban todas las madrigueras?

Como Frank y sus colegas explican, se estima que aproximadamente la mitad de las especies de mamíferos en la Tierra en la actualidad se clasifican como semi-fósil – lo que significa que pasan algún tiempo dentro de madrigueras, pero tienen que salir a alimentarse.

Alrededor del 3,5 por ciento de las especies vivas son completamente fósiles, lo que significa que pasan toda su vida bajo tierra.

Teniendo en cuenta que todas las especies del mundo han evolucionado a partir de versiones más antiguas de sí mismos, es lógico pensar que proporciones similares de especies fósiles y semi-fósiles habrían existido alrededor de la época de la megafauna del Pleistoceno.

Pero a pesar de la abundancia de restos fosilizados que demuestran la existencia de estas criaturas, durante siglos, los investigadores no pudieron identificar ninguna evidencia de madrigueras, algo que probablemente fue una combinación de madrigueras que se derrumbaron durante miles de años y los investigadores no saben qué buscar.

Basados ​​en el tamaño de las estructuras y las marcas de las garras que quedan en sus paredes, los investigadores confían ahora en que han encontrado las madrigueras de la megafauna y están casi seguros que sus antiguos propietarios eran perezosos y armadillos gigantes.

«No hay ningún proceso geológico en el mundo que produzca túneles largos con una sección transversal circular o elíptica, que se ramifican y se levantan y caen, con marcas de garra en las paredes», dijo Frank a Discover.

«También he visto decenas de cuevas que tienen orígenes inorgánicos, y en estos casos, está muy claro que animales que cavan no tenían ningún papel en su creación».

A continuación se muestra un resumen de cómo los diferentes diámetros del túnel coinciden con especies conocidas de antiguos tatus y perezosos:

Renato Pereira Lopes et. al.

Los investigadores sospechan que los palaeoburrows más grandes fueron cavados por el perezoso humungous de tierra de América del Sur, del género extinto de Lestodon.

Pero a pesar de estas criaturas que se extienden hasta 4,6 metros (15 pies) y un peso de aproximadamente 2,590 kg (5.709 libras), un perezoso solo habría pasado gran parte de su vida dedicada enteramente a la construcción de túneles tan grandes y extensos como lo son los palaeoburrows.

El esqueleto de un perezoso gigante en comparación con un ser humano.

El esqueleto de un perezoso gigante en comparación con un ser humano.

¿Y por qué molestarse? Frank y su equipo no están seguros si las extensas cavernas fueron usadas para escapar del clima, de los depredadores o de la humedad, pero declaró a Discover Magazine que todas estas explicaciones parecen improbables, ya que una madriguera mucho más pequeña se habría adecuado a esos propósitos.

Podría ser que varios individuos heredaran las madrigueras a través de generaciones, y seguían agregando pasadizos a la estructura para hacerla enorme, pero eso es algo que los investigadores necesitarán confirmar con observaciones adicionales.

El trabajo ha sido publicado en Ichnos.